Hasta siempre, ALBERTO (por Anabela Avedisian)

HASTA SIEMPRE, ALBERTO
El pasado viernes 5 de agosto y con profundo pesar tuvimos que afrontar la triste noticia del fallecimiento del Dr. Alberto Djeredjian, quien era el Presidente del Centro Armenio de Argentina.
Y cuando las circunstancias nos golpean de esta manera, no podemos más que encontrar consuelo en los recuerdos que perdurarán en la memoria de los que lo conocimos. Un LIDER, con mayúsculas. Un LIDER que inspiraba a los que lo escuchábamos. Un LIDER que entregó sus días a la Colectividad Armenia, a sus orígenes, a la memoria, a la justicia. Djeredjian nació en 1952 en la Ciudad de Buenos Aires. Era Contador Público diplomado por la Universidad de Buenos Aires, donde también cursó estudios de Sociología. Ejerció la actividad docente en la enseñanza media y universitaria hasta 1983. Fue Secretario de Estudios del Colegio San Gregorio El Iluminador, incorporado a la enseñanza oficial. Presidió el Centro Universitario Argentino- Armenio de la República Argentina y el Consejo de Administración del Colegio Jrimian, incorporado a la enseñanza oficial. Fue presidente del Consejo Educativo del Colegio San Gregorio el Iluminador, incorporado a la enseñanza oficial.
Presidió la Institución Administrativa de la Iglesia Armenia – Centro Armenio de la República Argentina y la fundación Seranouch y Bogh los Arzoumanian durante muchos años. Fue miembro titular del Consejo Supremo Mundial del Patriarcado Supremo y Catolicosado de la Iglesia Apostólica Armenia, con sede en Etchmiadzín, República de Armenia.
Como su trayectoria lo indica, se dedicó con gran pasión y entusiasmo a la tarea de dirigente comunitario, con una sólida formación que le ha permitido poner sus conocimientos a disposición de la exaltación de los valores humanos y culturales trascendentales de la identidad armenia, lo que le valió un gran respeto y afecto en todos los ámbitos. (Fuente “Armenios Diaspora Argentina”)
Una partida temprana que lamentamos. Siempre estará en nuestro recuerdo como eslabón importantísimo entre nuestra colectividad y el resto de las instituciones armenias del mundo. Un dirigente que supo inspirar orgullo por la armenidad, que nos transmitió confianza en un futuro de unión y por sobre todo ESPERANZA.
Alberto... aquí, en Rosario, un puñado de jóvenes siempre va a encontrar en tu recuerdo mucho aliento para que la armenidad NUNCA MUERA. Hasta siempre y GRACIAS, Alberto.
Anabela Avedisian
Colectividad Armenia de Rosario