23º edición de los Juegos Navasartian de Homenetmen en Córdoba del 11 al 14 de octubre.
Los
Juegos Navasartian reúnen a la comunidad armenia en Córdoba.
Rosario una vez más presente.
Los Juegos Navasartian de Homenetmen, celebrados en Córdoba del 11 al 14 de octubre, se convirtieron en un punto de encuentro para jóvenes armenios de toda la región. La delegación de Rosario, en particular, vivió una experiencia inolvidable, según reflejan los testimonios de sus jóvenes participantes.

Anabela
nos cuenta que la palabra Navasart
consta de dos partes: nava, que significa “nuevo” y “sart”, que significa año.
Entonces el nombre de los juegos deportivos no podria ser mejor si pensamos en esta oportunidad
como una nueva oportunidad para los jóvenes armenios de sudamerica para
disfrutar de un nuevo todo: amigos, sentimientos aprendizajes y oportunidades
para fortalecer nuestras raices.
Unir lazos y compartir tradiciones

Uno
de los aspectos más destacados de estos juegos, según el equipo rosarino, fue
la oportunidad de fortalecer los vínculos con otros miembros de la comunidad
armenia. "Compartir el espacio y conocer gente" fue una de las
razones principales que motivó a muchos a participar, como expresó Agustina.
Carolina, por su parte, destacó la importancia de transmitir esta experiencia a
las nuevas generaciones, llevando a su hija de 7 años a disfrutar de este
evento.
El
deporte, por supuesto, fue el protagonista de la jornada. Los jóvenes atletas
disfrutaron de diversas disciplinas y destacaron el "espíritu de
camaradería constante", como mencionó Martín. Para muchos, como Esteban:
"pasar las tardes en los clubes haciendo deporte y conociendo gente nueva
todos los años" es uno de los mayores atractivos de estos juegos.
Más allá del deporte
Sin embargo, los Juegos Navasartian fueron mucho más que una
competencia deportiva. Las noches, las actividades sociales y los momentos de
convivencia también dejaron una huella imborrable en los participantes.
"Las noches y los boliches" fueron especialmente recordados por
Mariano, mientras que Blas destacó la importancia de "compartir
tradiciones y mantener viva la amenidad con la excusa del deporte".
La
charla del soldado de Artsaj, según Blas, fue un momento de reflexión y
concientización sobre la realidad que viven los armenios en esa región. Este
tipo de actividades, que van más allá del deporte, contribuyen a fortalecer la
identidad y la conciencia nacional de los jóvenes participantes.
Esta
reflexiones muestran que todo fue una experiencia enriquecedora para los
jóvenes de Rosario, quienes regresaron a casa con nuevos amigos, recuerdos
inolvidables y un profundo sentido de pertenencia a la comunidad armenia.
Nuestra colectividad se compromete a llevar año a año a más jóvenes y familias
para que puedan disfrutar de una experiencia bien armenia y única.